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Cuando hacemos diferentes productos de madera, queremos protegerlo, pero muchas veces nos surgen dudas.

Vamos a detallar las diferencias que hay de manera sencilla y por que preferimos un sistema u otro.

Madera Barnizada

Hay muchos barnices diferentes, con tonos diferentes, al agua… Muchas opciones.

Cumplen perfectamente la función de cerrar el poro de la madera, que es lo que evita que se ensucie y tenga mal aspecto.

En este caso, si es para uso interior, no hay problema, pero se es para uso exigente o exterior, al sol, tenemos diferentes problemas:

  • Con el tiempo se suele cuartear
  • Se pierde el tacto
  • Amarillea más del proceso normal
  • Es complicado hacer un buen mantenimiento o restauración

También es verdad que se está avanzando mucho es el mundo de los barnices, pero no es la opción, en general, que más nos gusta.

Madera aceitada

Normalmente utilizamos aceite mineral alimentario para tapar el poro de la madera, por lo que evitamos que la suciedad penetre. Es aspecto es muy bueno, no se pierde prácticamente el tacto, y el resultado es excelente.

Debemos tener cuidado con el secado del aceite, ya que a veces no penetra correctamente y suele ensuciar.

Madera encerada

Además de la natural, que amarillea un poco, también está la incolora, y luego ya, con tonos (roble claro, oscuro, cerezo, nogal…).

Las ventaja que tiene son:

  • Es natural
  • No afecta al tacto
  • La madera respira
  • Se puede reparar de manera sencilla
  • Aunque tenga un mantenimiento, es muy sencillo y rápido.

Por eso es nuestro sistema preferido de protección, en general. Luego siempre hay casos especiales en los que se puede tomar otra decisión.